A poco más de un mes del cierre preventivo de la cancha de Los Palafitos, en Mejillones, llegan buenas noticias: los dos polluelos de colibrí nacieron y se encuentran en buenas condiciones, gracias al resguardo de su proceso de nidificación.
La historia comenzó cuando un grupo de niños que jugaba en el lugar advirtió la presencia de una hembra de colibrí anidando en uno de los aros de básquetbol. Su aviso permitió que la Municipalidad de Mejillones decretara el cierre temporal del recinto por 60 días, protegiendo el nido durante la incubación y nacimiento de los polluelos.
Desde entonces, la Municipalidad de Mejillones y la Fundación para la Sustentabilidad del Gaviotín Chico han realizado un seguimiento del proceso, constatando que tanto la madre como sus crías se encuentran en buenas condiciones y resistieron favorablemente el reciente sistema frontal.
Esta historia demuestra cómo la observación, el compromiso y la participación de la comunidad pueden marcar una diferencia en la protección de nuestra biodiversidad. El gesto de estos niños permitió brindar un espacio seguro para una familia de colibríes y nos recuerda que la conservación es una tarea compartida.
